
Reemplazar los calentadores infrarrojos originales por otros de marca nacional: ¿Vale realmente la pena arriesgarse? Seamos honestos: cuando se utiliza una línea de recubrimiento en polvo para electrodomésticos, cambiar los calentadores originales por ones de marca nacional parece ser un riesgo innecesario. No se trata simplemente de comprar unas bombillas; se trata de controlar cómo se cura el polvo utilizado en el proceso de recubrimiento. Si la densidad de calor no es adecuada, se obtendrán superficies con texturas irregulares, o peor aún, partes que no se hayan curado del todo. Nadie quiere lidiar con lotes de piezas rechazadas. La dificultad al cambiar de marca La mayoría de estas líneas de alta gama dependen de lámparas infrarrojas de onda corta. El verdadero problema surge cuando se intenta mantener la misma potencia por centímetro cuadrado. Si la nueva lámpara tiene un tipo diferente de filamento, habrá zonas frías en la superficie del metal. Es frustrante. Es necesario asegurarse de que la longitud de onda de la luz penetre bien en el polvo y llegue al metal. Esa es la única forma de lograr una unión duradera entre los materiales. Cómo confiar en un nuevo proveedor No basta con mirar las especificaciones técnicas de la lámpara. Eso no demuestra nada. La única forma de comprobarlo es mediante pruebas prácticas. Por lo general, instalamos un pequeño grupo de lámparas de marca nacional junto a las lámparas originales. Luego, utilizamos un pirómetro para medir la temperatura de la superficie durante diez ciclos. Buscamos cualquier desviación térmica. Si la nueva lámpara mantiene una temperatura similar a la de la lámpara original, entonces sabemos que su rendimiento es adecuado. Es una prueba sencilla, pero evita muchos problemas en el futuro. Las ventajas y desventajas Las lámparas de marca nacional suelen ser más económicas. Esa es su ventaja. Pero hay que tener en cuenta la calidad del tubo de cuarzo. Los tubos de cuarzo baratos no resisten bien el spray de recubrimiento; se dañan rápidamente. Para solucionarlo, utilizamos recubrimientos especiales en los tubos para protegerlos. Funciona, pero tiene un inconveniente: puede reducir ligeramente el calor inicial. Quizás sea necesario aumentar la potencia en un 2-3% para compensarlo. Y no olvide los ajustes del PLC. Si las nuevas lámparas alcanzan mayor temperatura más rápido que las antiguas, podrían dañar los bordes de las piezas. Esto puede ocurrir. Solo tiene que reducir la velocidad del transportador para que coincida con la nueva curva térmica. Así, todo estará bien.