
Cómo cambiar de proveedor de infrarrojos sin perder el control
Cambiar de un proveedor OEM a uno nacional en una planta de producción a gran escala es como arriesgarse. Al reemplazar esos elementos calefactores, no solo se trata de cambiar una pieza; también se afecta todo el perfil térmico del túnel de curado.
Si quieres demostrar que un sustituto nacional más barato realmente funciona bien, no puedes limitarte a confiar en lo mejor. Necesitas un dispositivo para registrar el tiempo de curado.
La trampa del “reemplazo directo”
La mayoría de los ingenieros se centran en si la lámpara encaja en su posición o si su potencia es adecuada. Pero eso no es todo. Lo importante es la distribución espectral de la luz: ya sea de onda corta o media. Es esto lo que determina hasta qué profundidad llega el calor en el recubrimiento. Si la lámpara nacional no genera la misma intensidad de calor que la original, el resultado será que la superficie parezca curada, pero su parte inferior siga siendo pegajosa. Eso no es nada bueno.
Por eso utilizamos dispositivos para registrar el tiempo de curado. No nos importa la temperatura del aire dentro del horno; lo que nos importa es cómo se siente la pieza en sí. Estos dispositivos registran el tiempo y la temperatura, lo cual nos permite saber si la pieza ha estado lo suficientemente caliente durante el tiempo necesario para que el acabado quede perfecto.
Demostrando que funciona
Para que todos estén convencidos de que el cambio de proveedor es adecuado, realizamos pruebas paralelas. Pongemos un dispositivo de registro en un panel de prueba en la línea OEM, y luego hacemos lo mismo en la línea nacional.
Buscamos el “tiempo de exposición al calor”. Si las lámparas nacionales generan calor demasiado rápido, las piezas se dañarán. ¿Demasiado lento? Entonces se reducirá la producción, y tu jefe seguramente estará insatisfecho.
Sé honesto: el proceso es tedioso. Hay que realizar múltiples pruebas en diferentes puntos del túnel para asegurarse de que los bordes de las piezas reciban suficiente calor. Pero es mucho mejor que tener que lidiar con un montón de piezas rechazadas.
Eliminando las incógnitas
Cuando el dispositivo de registro muestra que la curva térmica coincide con las especificaciones del proveedor OEM, ya puedes respirar aliviado. Ahora tienes los datos necesarios. Sabes que el sistema nacional funciona bien para el proceso de curado. Así, la decisión de cambiar de proveedor se convierte en un problema matemático sencillo, permitiendo así que la planta pueda aumentar su producción sin preocuparse por la calidad del acabado.